Marea- La luna me sabe a poco

Decía que tenía el corazón alicatao hasta el techo,
que a ver si no podía hacerle yo una cenefa a besos
pa llenar de porvenir los bolsillos del mandil
y colgar un recuerdo de cada azulejo,

y es que ná le da más asco que aguantar como un peñasco
a que pase el invierno,
que le diga que ya nos veremos,
que ha vivido en un silbido
orgullosa de haber sido una yegua sin freno,
desgastada de andar por el suelo,

le dije que a la noche por los poros me salían mares,
soñando que me hablaba y me agarraba a sus cuerdas vocales,
que no hay quien pueda dormir escuchando mi latir,
que parece que está masticando cristales,

tengo un gato en las entrañas, un tembleque en las pestañas
y muy poco tiempo,
si me dice que ya nos veremos,
voy rompiendo las persianas pa dejar por mi ventana
el camino abierto,
si se cansa de andar por el suelo,

pondremos el mantel, tu quédate a mi lado,
a comernos al amanecer lo que quieran las manos,
y de postre un sol maldito que termine de volverme loco,
que ya sabes que la luna a mí siempre me sabe a poco.





Mi cara debe ser todo un poema... Él me mira, con ojos incrédulos, sin dar crédito al leve roce de mi mano contra su mano.
- Lo siento- murmuro, avergonzada, mirando el hueco del sofá entre ambos. No estoy muy segura de su reacción. Sé que probar suerte con él podría llevarme a un fracaso estrepitoso y que todo podía acabar con nuestra amistad. Irónico... ¿verdad?
- ¿Por qué?- contesta. No sé reconocer los sentimientos. Perdí la capacidad de ello en mi larga relación con mi ex novio. También perdí la capacidad de seducción porque, al fin y al cabo, no me hacía falta. Así que ahora me encuentro sentada en el sofá de uno de mis mejores amigos, al que acabo de echar un tiento con más pena que gloria, esperando a que me invite amablemente a que me eche de su casa... ¿y me pregunta que por qué lo siento?
- Bueno, yo...- ¿y ahora qué demonios le digo? Alzo la mano y rozo con los dedos su cara, en un acto puramente suicida.
...
El silencio no me deja pensar. Tan sólo siento el roce de su mano en mi cara, como si mis manos se hubieran reflejado en un espejo, que me devuelve todo aquello que hago. Acerco mi boca a su mejilla... Voy a darle un beso y me voy a marchar... Va a ser lo mejor para todos...
Mientras limito el espacio entre ambos, no me atrevo a mirarle a los ojos, pues sé que me encontraré con el reflejo de sus sentimientos. Ahora me encuentro en la oscuridad de la nada, rodeada por el silencio y el olor de su pelo, al que me acerco con cautela. Sus labios se encuentran con los míos. Horrorizada por la falta de cálculo, me aparto con brusquedad, abro los ojos y me encuentro con su cara, plácida y sonriente, mientras sus párpados se van abriendo.
- ¿No era eso lo que querías?- me pregunta, moviéndose hacia delante en su asiento, eliminando de nuevo la barrera corporal entre ambos.
- No sabía si estarías dispuesto a...- me limito a musitar, sin acabar la frase. "No sabía si estarías dispuesto a corresponder mis peticiones implícitas en la conversación que hemos tenido" reconstruyo en mi mente la frase completa. Él se mueve, lentamente, quizás calculando la posibilidad de que me entre miedo por la situación y salga escopetada sin querer saber nada. Él tampoco tiene mucha experiencia ligando... Me voy recostando sobre el sofá, a la vez que él se echa sobre mi y me besa con pasión. Hacía tiempo que había fantaseado con esta misma situación. Enmaraño mis dedos entre su pelo, mientras comienza a recorrer mi cuello con los labios y mi mente comienza a evadirse entre los páramos de la sexualidad más pura. Noto su ansia entre mis piernas, mientras me quita la camiseta y ante sus ojos se abre un mundo desconocido.
- Pero sólo será sexo- recuerdo la premisa inicial que todavía no le había formulado, de repente, saltando las palabras como balas perdidas.
- Sólo sexo- responde él, con la respiración agitada, desaborchándose los pantalones...

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Fragmento de "Corazón de mimbre" (título provisional, de la canción de Marea)
12- 4- 08

...aTormenTada...

¿dónde está la salida?
¿dónde está la salida?
¿dónde está la...?

...Sin poder respiraR...


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Recuperado del año pasado... ahora más que nunca...

8.

Por ti el silencio de la selva umbrosa,
por ti la esquividad y apartamiento
del solitario monte m’agradaba;
por ti la verde hierba, el fresco viento,
el blanco lirio y colorada rosa
y dulce primavera deseaba.
¡Ay, cuánto m’engañaba!
¡Ay, cuán diferente era
y cuán d´otra manera
lo que en tu falso pecho se escondía!
Bien claro con su voz me lo decía
la siniestra corneja, repitiendo
la desventura mía.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

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Garcilaso de la Vega, Égloga I

If I should die this very moment
I wouldn't fear
For I've never known completeness
Like being here
Wrapped in the warmth of you
Loving every breath of you
Why live life from dream to dream
And dread the day . . .
when dreaming ends.*

Si muriera en este preciso momento
no tendría miedo
porque nunca había estado completa
como estoy aquí
arropada en tu calor
amando cada respiración tuya.
¿Por qué vivimos de sueño en sueño?
Y maldito el día...
cuando el sueño acabe.**





Se acabó el sueño [y no me quiero despertar]


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Imagen de Luis Royo
*Fragmento de la película "Moulin Rouge!"
**Traducción libre

Rangimarie no estaba, esta vez, en la puerta. Había pedido el turno de noche para quedarse con ella y enterarse el primero de qué la pasaba, pero le habían obligado a marcharse a casa. Ya se había implicado mucho más de lo necesario en el caso. Era el momento de abandonarlo o retirarle a la fuerza.
Los médicos hablaban entre sí, dirigiéndose a ella con la jerga técnica que no entendía ni en inglés ni en castellano.
La doctora Evans se sentó acuclilló amigablemente frente a ella, casi como si estuviera tratando con una niña pequeña. Eso era algo que no la gustaba de su condición de extranjera, que todavía la hablaban como si no tuviera absolutamente idea de tratar en ese idioma. ¡Por amor de Dios! Llevaba ya diez años en Sidney… Ya sabía perfectamente el idioma… A Julia la entró un sentimiento de indiferencia bastante fuerte. Solo quería cenar y dormir, nada más. Pero la doctora se afanaba en hablarla serenamente, buscando las palabras más sencillas, repitiendo constantemente la coletilla “understand me?”. No es que no la entendiera, su cara de indiferencia era por el mero hecho de que no quería escucharla.

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Fragmento de "La vuelta atrás" (título provisional)



23-4-09

Quiero pasar la vida
inmerso en el papel y la tinta,
inmerso en la perfección de las palabras
que acompañan el devenir de los días...

Quiero ser la risa y el llanto,
quiero que bebas del elixir de la vida,
quiero que sientas lo que quiero transmitir,
quiero llegar a tí...

- SOY EL LIBRO -

Feliz día del libro a todos...
Que la cultura se difunda ayudada por los vientos...
Que los libros fluyan como la sangre por las venas...

Sara