26-7-09

Me miro desde el reflejo
me siento desde el otro lado
me obturo desde la quietud de la imagen
me acaricio desde la frialdad de la doble mirada...

Vivo en blanco y negro
buscando la escala de grises
que me permita encontrar el equilibrio
que ando buscando por la nada de la sociedad de masas...

5 comentarios:

Esther dijo...

A mí tb me gustaría encontrar el equilibrio pero, es difícil, difícil... Un bloguer me comentó en un post que para lograr el equilibrio a veces es necesario un desequilibrio previo. Supongo que tb será cierto eso que dicen de que nada dura para siempre. Yo antes no quería creer en los finales pero, cada vez me convenzo más de que son verdad :(

Saluditos.

Carlos dijo...

Tal como si de un piano se tratase, senda en blanco y negro por la que hay que hallar las notas que den la melodía exacta. Y no es nada facil.
Tu poema no se termina al leerlo, parece vivo despertando de una pausa y venciendo a la quietud del espejo.
No, tu poema no, tú estás viva, y harás del espejo un prisma de colores que pintará la masa gris del mundo gris.

Un abrazo!

El Peregryno dijo...

No, nada fácil, y sin embargo, estoy con Carlos, es posible sacar color del gris, ¿como quien inventó el fuego sin esperarlo?Me ha gustado mucho, mirarse desde el otro lado del espejo, la imagen...
Saludos Maat, un abrazo.

Maat dijo...

Supongo que teneis razón los tres.

Esther, los finales existen, más tarde o más temprano y mal que pesen.

Carlos, me gusta la escala de grises más que el color... imagino que va con el ánimo y llevo una temporada empática con el mundo gris.

Peregrino, a veces hay que mirarse desde el otro lado... no? Para mi es un "sal de tu cuerpo y hazte una autocrítica de vez en cuando".

Maat dijo...

Jo, he vuelto a leer lo que os he escrito y la verdad es que queda raro raro raro... Tengo hoy el ánimo como el tiempo en Santander: muy malo (de hecho, nos acaba de estallar una pequeña tormentita de verano y veo pasar por el cielo cortinas de agua)