Slieve Bloom

Hace años, siguiendo el camino del bosque de Slieve Bloom, me ocurrió una cosa muy curiosa...

Paseaba al inicio de la tarde, como hacía siempre, con un libro bajo el brazo, con intención de leer bajo la sobra de un árbol, la espalda sobre su mullida cubierta de musgo sobre el tronco...

Un cansancio, surgido de la nada, provocó la pesadez de mis párpados que, imposibles de mantener abiertos, finalmente cerraron, sumiendome en un profundo sueño.

>>Soñando soñé que soñaba, con una misteriorsa elfa y una atractiva dama. La elfa de ojos brillantes y oscuros, contaba más de un centenar de primaveras. La dama de mirada temerosa, era princesa del castillo de... Una ráfaga de viento me impidió escuchar el nombre, mientras la joven se presentaba.

>>Las manos sellaron el pacto de no retorno en la petición. La princesa recurría a ella dado que, pese a su juventud, sabía que tenía una grave dolencia que solo la anciana elfa conseguiría llevarse consigo: el dolor de sentir que solo era amada por su belleza. La anciana la miró con sorpresa "Solo hay una solución a tu problema, pero es quizás tan doloroso como..." el llanto rasgó la quietud del aire, emanando la voz desde los pulmones de la princesa, desgarrada en su inconsciencia... La elfa, no sin pesar por tener que cumplir el pacto, levantó las manos al cielo y una nube de polvo dorado cubrió el cuerpo yacente, que respiraba pesadamente.

>>La belleza de la princesa se convirtió en anciana deprepitud. Horrorizada por su fatal error, se perdió aullando como un animal salvaje entre la espesura del bosque.
La elfa nunca más volvió a sellar un pacto antes de escuchar la petición de cura... Las enfermedades físicas no entrañaban riesgos, pero las enfermedades de la mente y el corazón no tenían fácil solución.

...

Desperté con una ráfaga de viento frío meciéndome mientras caía el sol en el horizonte. Desperezándome, fui recorriendo el sueño que se había grabado en mi mente... Recogí el libro del suelo y me encaminé a casa, comenzando a notar una intranquilidad nada propia de mi en ese lugar que emanaba paz... Miré de reojó a la profundidad del bosque. Un aullido de voz casi humana desgarró el silencio. Dos ojos negros como la noche que se acercaba y brillantes como gemas preciosas me miraron desde el árbol en el que acababa de estar.

Corrí hasta casa con toda la velocidad que me permitieron las piernas y me acosté sin cenar ni hablar, omitiendo el sueño y aquella mirada de mi memoria... Hasta hoy.

Estoy en el camino de Slieve Bloom y marco el suelo con la firmeza de mis pasos. Aquello fue solo un sueño y, por culpa del mismo, la imaginación me jugó una mala pasada. Fue eso, tan solo la imaginación... Un aullido penetra en mis oídos. Cierro los ojos "Tan solo fruto de mi imaginación" me repito en mi cabeza. Les abro y una mano se posa en mi hombro, helandome el miedo las entrañas. Los dedos son arrugados y con manchas de la edad. La cabeza me da vueltas y las piernas me fallan. "Tan solo mi imaginación" me repito, antes de perder la consciencia.

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Al hilo del tercer reto de microrrelatos del Foro Nuncajamás
Web oficial de Slieve Bloom http://www.slievebloom.ie/index.html

14-8-09

"One day I'll fly away
Fly fly away..."*

Un día volaré lejos
un día construiré una nueva vida
de entre los restos que has dejado.
Un día volaré lejos
huiré de tus palabras
huiré de tu mirada
de tus labios
de tu sonrisa
de tus manos
...

...volaré lejos...

...algún día...

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* Fragmento de "One day I`ll fly away" BSO Moulin Rouge

DE REFORMAS

No os asusteis si le encontrais cambiado... Estos días ando de reformas en los dos blogs: el "diario..." más o menos ya anda terminado, pero a este me pongo ahora y me va a dar mucho mucho trabajo...
Hasta prontito, que no creo que me lleve más de dos o tres días la reforma integral (jo, parece que hablo de mi casa).

Besukos, viandantes de la blogosfera

4-8-09

Se arrancó en tristes quejídos
soliviantando el dolor de las lágrimas
mezcla de sal y sangre
tirado sobre el asfalto caliente
-los líquidos de frenos derramados-
acariciando el brazo que colgaba del asiento
inerte y más frío que la realidad,
con más sangre pero menos dolor
-sin tener la mínima oportunidad
de sentirlo como él lo hacía-

¿Dónde está la Parca que se lleve la realidad?
¿Dónde la felicidad que resuelva
el agujero negro abierto en el corazón?

Sonidos de sirenas.
Lloros de otros coches.
Manos en la espalda.
Voces preguntando.

Ojos borrosos que solo quieren cerrarse
y no volver a abrise nunca más.


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Ha comenzado la operación salida ya. Los que marcheis fuera por carretera: sed felices y volved enteros! Se os espera por estos lares :)

26-7-09

Me miro desde el reflejo
me siento desde el otro lado
me obturo desde la quietud de la imagen
me acaricio desde la frialdad de la doble mirada...

Vivo en blanco y negro
buscando la escala de grises
que me permita encontrar el equilibrio
que ando buscando por la nada de la sociedad de masas...

Alma de papel


- Dicen que si tiras algo desde el puerto de Algeciras, las corrientes lo empujan hasta las costas del oriente Mediterráneo.

Él la miró, con cara de escepticismo.

- ¿No acabarían en las costas de Marruecos, María?- corrigió. Ella se movió, inquieta.

- Espero que no… He tirado una botella que tiene que llegar a las costas de Egipto…

Él rió, pasando el brazo sobre sus hombros, con cariño, mientras ella pensaba con los ojos muy abiertos mirando al horizonte.

- No pasa nada. Le daremos otra botella a un barco que vaya a esa zona y arreglado…

- No, no, no…- murmuró María.- Era una botella especial, con mensaje…

- Bueno, pues introduciremos otro mensaje igual…- trató de calmar.

Ella se soltó de sus brazos, nerviosa.

- ¡No lo entiendes! Mandé mi alma escrita dentro de la botella para que descansara en paz en las aguas del delta del Nilo y así poder vivir tranquila en este maldito lugar…

…

Una breve columna de “sucesos” informó en el periódico: “Se ha hallado en la costa norteafricana, a la altura de Ceuta, el cadáver de una joven vecina de Algeciras, María S. P. Agarraba una botella en la que, al parecer, había inserto su nota de suicidio”.



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Al hilo del II reto de microrrelatos del Foro Nunca Jamás




En Candem town

Se acercó a uno de los puestos, donde un pintor vendía acuarelas que él mismo elaboraba en el momento.
- Me gustaría que pintaras Trafalgar Square como esa, pero acercando un poco más la imagen, más cerca la fuente- pidió Julia, señalando un cuadro en el que se veía una de las fuentes desde lejos y la National Gallery de fondo.
- ¿Es para ti?- preguntó, en un inglés con acento raro.
- No, es para un amigo.
Él sonrió, mientras tomaba, con una dulcura inusitada, un pincel entre sus dedos.
- Mejor te voy a pintar a ti en la fuente.
Trazó las líneas básicas con rapidez y precisión.
- Igual no te da tiempo...- comentó Julia, sonriendo.
- Siéntate en mi silla e imagina que estás en Trafalgar Square, sentada en el borde de la fuente, sintiendo el rumor apagado de las voces de los turistas y en tu mano el tacto del agua que fluye constantemente...
Julia cerró los ojos, recreando la imagen de la tarde en una situación en la que estuviera tranquila, sin mirar el reloj, disfrutando de una relajada tarde como si fuera londinense. Dejó caer la mano, siguiendo el movimiento de u fluir de agua inexistente...

La fiesta estaba resultando estupenda. Fue una gran forma de conocer a los compañeros de clase. Se acordó ir de botellón a la playa y después, si terciaba, de bares.
Verónica y Raquel fueron las primeras compañeras de clase que conoció, el mismo día de la presentación. La parecieron buena gente desde el principio...
El alcohol abundaba y Julia se empezaba a encontrar mal. Por eso se había acercado a la orilla del mar, a notar el agua salada rodeando sus pies, a rebajar el calor ficticio que la inundaba.
La orilla se encontraba a cierta distancia del grupo, por la bajamar. Las risas y voces entrecortadas por el vino y la cerveza ponían la banda sonora a aquel momento.
Uno de los chicos se acercó a ella, que le observaba mientras hacía eses sobre el poco estable suelo arenoso.
- ¿Por qué te has marchado? ¿Te aburres?- preguntó, riendo sin sentido. Julia esbozó media sonrisa.
- No, qué va...- contestó.- Me lo estoy pasando realmente bien. Creo que seremos una clase muy unida...
Julia, por aquel entonces, no sabía que cinco años daban para muchos problemas que acababan destruyendo la amistad de casi todas las clases.
- Entonces, es que llevas un ben pedo...- dijo él, haciendose el meditabundo.
- Eso es, sí señor...- rio ella y le tendió la mano.- Me llamo Julia... ¿y tu?

- Sorry?
Julia miraba la acuarela, en la que aparecía sentada en la orilla de la fuente, como él le había dicho. La noche se había ceñido sobre el cielo londinense y el pintor recogía su puesto, como el resto de los comerciantes de Candem Town. Julia retomó el inglés.
- Perdón, digo que mi nombre es Julia, ¿cuál es el tuyo?
El hombre la tendió la mano, coloreada con pintura seca.
- Jude McGregor- contestó, sonriendo.- Este sitio es un poco peligroso a estas horas... ¿tienes prisa por marcharte o te apetece tomar una cerveza?
- Me apetece tomar una cerveza- dijo, observando sus grandes ojos verdes y su amigable sonrisa.


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Fragmento de "La vuelta atrás" (título provisional)
Marea- La luna me sabe a poco

Decía que tenía el corazón alicatao hasta el techo,
que a ver si no podía hacerle yo una cenefa a besos
pa llenar de porvenir los bolsillos del mandil
y colgar un recuerdo de cada azulejo,

y es que ná le da más asco que aguantar como un peñasco
a que pase el invierno,
que le diga que ya nos veremos,
que ha vivido en un silbido
orgullosa de haber sido una yegua sin freno,
desgastada de andar por el suelo,

le dije que a la noche por los poros me salían mares,
soñando que me hablaba y me agarraba a sus cuerdas vocales,
que no hay quien pueda dormir escuchando mi latir,
que parece que está masticando cristales,

tengo un gato en las entrañas, un tembleque en las pestañas
y muy poco tiempo,
si me dice que ya nos veremos,
voy rompiendo las persianas pa dejar por mi ventana
el camino abierto,
si se cansa de andar por el suelo,

pondremos el mantel, tu quédate a mi lado,
a comernos al amanecer lo que quieran las manos,
y de postre un sol maldito que termine de volverme loco,
que ya sabes que la luna a mí siempre me sabe a poco.